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  La Habana, 10 Sep 2010, 08:37  
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CAJÓN DE SASTRE: Homenaje a los Muñequitos rusos 


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Otro homenaje a los Muñequitos rusos






















Por Lester Vila Pereira

Recuerdo que cuando era niño, sentarme a las seis de la tarde frente al KRIM 218 de mi casa era un rito inviolable. Uno llegaba de la escuela y se olvidaba de las tareas del día, de cualquier responsabilidad, porque por delante, en la pantalla de televisor ruso, teníamos una hora de dibujos animados o, lo que es lo mismo, de muñequitos. Aquella era prácticamente la única ración de animados que nos tocaba al día y por eso teníamos que aprovecharla. Vivíamos la época, aún no lejana, en la que la televisión nacional contaba solamente con dos canales, el seis y el dos, y todas sus realizaciones resultaban tan empíricas, que tal parecía que en la TV cubana se reinventaba el arte televisivo día tras día. Éramos aliados de los países del campo socialista y estos, a cambio de toneladas de azúcar, nos inundaban -en el buen sentido de la palabra- con una producción variopinta de cualquier cosa: lo mismo nos llegaba una fábrica de conservas, que perfumes, juguetes infantiles, libros, diseños de edificios, botones, muebles, etc.; y, por supuesto, los dibujos animados para los niños no se quedaron fuera de esta colaboración.


«MUCHOS DE ESOS FILMES VENÍAN AVALADOS POR IMPORTANTES PREMIOS INTERNACIONALES»


Muñequitos rusos fue la forma en que los cubanos acuñamos a toda la producción animada exhibida para los niños en los años del 70 y 80 del siglo XX, procedente de varios países del área socialista, no solamente de la Unión Soviética. Había muñequitos de todos los tipos y para todas edades y parecía no existir un concepto de selección etaria a la hora de armar las cuñas animadas. Allí se mezclaban peliculitas pensadas para niños de preescolar con verdaderas obras del arte de la animación europea, concebidas para todos los públicos y que, por su corta duración, también eran exhibidas en estos espacios. Muchas de esas películas animadas venían avaladas por premios ganados en festivales internacionales.

Otro homenaje a los Muñequitos rusos























Había “muñequitos rusos” de Checoslovaquia, Rumanía, de la Alemania Democrática, dedicados en su mayoría a niños de corta edad.  Ahí estaba la serie del conejo de largas orejas de tela cuadriculada, que volaba a la ciudad para resolver entuertos divisados con su catalejo desde la chimenea de su edificio. O las aventuras de Rosita, una extraterrestre de pelo alborotado que dormía desnuda sobre una nube galáctica, cuyas aventuras en la tierra terminaban, invariablemente, con el regalo de una rosa. Koleko y Mur, los polacos Volka y Lolka y el perro Rex siempre estaban metidos en problemas diferentes que no siempre lograban vencer. De la Unión Soviética era los episodios del cocodrilo Gueena y Shuburaska, un tierno animalito de especie indefinible, convertido hasta hoy en uno de los iconos infantiles de más permanencia de Eurasia. También soviéticos, ¡Me las pagarás! o ¡No escaparás! , pero más conocida aquí como ¡Deja que yo te coja!, fue una serie animada tan conocida en el mundo que hizo rico a su creador. La pareja rusa del lobo y la liebre, otro ícono de esa sociedad, le debía mucho a la tradición de animados americanos de gags, como los cortos de Donald, Pluto o Tribilín de la Disney, o los de Bugs Bunny y el Pato Lucas de la Warner Bros.

Otro homenaje a los Muñequitos rusos




























Ladrones de colores en el que dos tubos de pinturas se disputaban el amor de un tercero, femenino y dulce. Uno de los pretendientes, el villano color negro, raptaba a la doncella, y con sus secuaces ennegrecía a la juguetería en la que vivían todos. Los colores y los juguetes se unían y luego de una agitada batalla lograban vencer al enemigo. Por la causa justa y común, la pareja protagónica se sacrificaba para terminar de colorear el mundo de todos.


«LA FANTASÍA MANABA LIMPIA, DESDE SUS ECOS ANCESTRALES»


Las películas que versionaban leyendas populares o cuentos de hadas estaban entre las mejores. Los niños de esos años tuvieron la oportunidad casi diaria de asistir a versiones fílmicas, de atendibles valores estéticos, de historias de arraigada ascendencia popular. La necesidad de mantener vivos a los auténticos cuentos de hadas, imprescindibles para desarrollar el sentido poético en los niños, tuvo en estos dibujos buenos embajadores. En ellos la fantasía manaba limpia desde sus ecos ancestrales, lejos del mundo pseudofabuloso, de fantasía forzada y mal entendida, que persiste en productos de chatura pequeño burguesa como la saga de las Barbies, en los que la fantasía se distorsiona de manera consciente.

Otro homenaje a los Muñequitos rusos










Pulgarcita, La princesa Rana, Plumita de oro, El antílope dorado, los realizadores sortearon el riesgo que entraña el mundo de las hadas, y cuidaron que la historia fuera el eje mismo de las películas, y no la justificación para desarrollar un concepto estético que sustituyera a la belleza por lo “lindísimo”, por el embellecimiento ramplón y engañoso. En la versión de 27 minutos de La pastora y el deshollinador, desde cierta abstracción, se recreaba un mundo decadentista reconocible, realista, con elementos del teatro de siluetas, con ecos de la comedia del arte y el melodrama teatral, a partir de una historia de Andersen sobre el amor, la libertad y la frivolidad. En El maestro de la Malaquita, basado en una leyenda de los Urales, una campesina trataba de recuperar a su novio, un joven alfarero secuestrado por la reina de la montaña. Los valores de la animación, de los efectos visuales, la música, hicieron de este corto una pequeña joya del cine de dibujos animados.

Muchos de estos muñequitos nos conmovían, eran tristes hasta las lágrimas, y por eso los rechazamos en su momento. Después de crecidos, luego de haber vivido nos dimos cuenta que, muchas veces, esa tristeza era señal de la vibración emocional que causaban en nuestro subconsciente infantil, la suma de todos los valores artísticos y humanos expuestos en aquellos materiales, valores que quedarían en nosotros como un sedimento vital. La calidad de las animaciones, los evidentes referentes culturales, el uso del color, de los efectos ópticos, fotográficos, dotaban a estos muñequitos de una depurada calidad artística que, de alguna forma, afinó nuestro gusto estético, cinematográfico; las bandas sonoras de estas peliculitas, apoyadas en el abundante y melancólico melodismo de esas tierras, se fijó en la mentes de muchos y lograron que, muchos años después, más de uno sienta una indefinible nostalgia cuando escucha una pieza de Glazunov, Shaicovsky o Jachaturián. 


«PROFESAMOS POR LOS MUÑEQUITOS RUSOS UNA AÑORANZA COMPLEJA»


Aún así, ahora profesamos por los muñequitos rusos una añoranza compleja, un extraño sentimiento debatido entre un amor profundo y un odio infantil, fuerte y directo. Además de sus virtudes, algunos de ellos también eran defectuosos, lentos, rústicos y aburridos, y llegaban a ser realmente insoportables para nosotros. A casi todos los mirábamos con hastío porque, por una pobre labor de programación, nos bombardearon con los mismos filmes durante años, y no tuvimos opción. Pero, por eso, ahora están presentes cuando miramos a nuestra infancia; ahora son parte inseparable de nuestra memoria. Hoy los muñequitos rusos no valen solo por sí mismos, sino porque con ellos regresan a nosotros todos los recuerdos perdidos, nuestros patios de juegos o las casa donde vivimos; ellos traen los sustos, las alegrías y lágrimas de aquella época; nos regresan de nuevo a nuestros padres como eran por entonces, y a los almuerzos que nos hacían nuestras abuelas. Cuando volvemos a ver un muñequito ruso casi se despierta en nosotros el sentimiento de paz que nos embargaba los sábados por las mañanas, lo más cercano a la felicidad,  emoción que nunca será recuperada.

Otro homenaje a los Muñequitos rusos











Realmente, el tiempo ha pasado volando. Los niños cubanos que en los años 70 y 80 nos sentábamos frente a los televisores para ver los muñequitos rusos hoy tenemos más de 30 años y nos va quedando menos inocencia. Ahora con los soportes analógicos todo es rescatado, cualquier cosa parece posible. En un mundo diferente, las películas de animación del antiguo campo socialista se han ido convirtiendo en obras peculiares para los coleccionistas de occidente, y han saltado de sus gastados celuloides a los flamantes archivos digitales. Ante esta realidad, muchos de nosotros hemos corrido a buscar y acopiar todos los viejos dibujos, como si la posesión material de estos recuerdos de papel y color, nos ofreciera la mágica posibilidad de recuperar la infancia que se marchó para siempre.


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Comentarios: 

Lisbeisis Alba (Cuba) : Tengo 37 años. Me sumo a la mayoría, ¿por qué no? Y si la TV cubana tiene ya más canales, se pueden transmitir en horarios diversos los muñes rusos, checos, de la R.D.A. ¡El Payaso Ferdinando! Y el que no quiera verlos, que cambie el canal, pues no considero que sea retroceder, sino rectificar, pues es muy cierto, como expresaron aquí, que ahora se dicen hasta malas palabras, guerras, ataques a personas, gentes malas, etc., y los de antes eran muy instructivos. Gracias.

mariloly cuza (cuba) : Tengo 36 años, me gustó mucho el artículo, creo que somos muchos los que recordamos los muñequitos rusos con cariño, felicidades.

    ( ) : Crean que con Dora lo único que aprenden es inglés: "El riesgo que uno corre es mucho mayor cuando uno compra conocimientos que cuando se compran alimentos. Porque lo que se come o se bebe cuando se compra al tendero o al comerciante, uno puede llevárselo en una vasija y antes de beberlo o comerlo uno puede dejarlo en casa, llamar a los conocedores y pedirles consejos sobre lo que es comestible y lo que no lo es, lo que es y no es potable, en qué cantidades lo es y en qué momento, de manera que esa compra conlleva pocos riesgos. Pero el conocimiento no se lo lleva uno en una vasija: una vez pagado su precio, es preciso llevársela en uno mismo, en la propia alma, y así cuando uno se va el mal o el bien ya está hecho" Platón en el Protágoras.

Vladimir Fonseca Álvarez (Cuba) : Es cierto, el artículo despertó nostalgia y melancolía por los años 80 para aquellos que pasamos los 30 años, pero por favor.... ¿ahora los muñequitos rusos son una maravilla? Era lo único que teníamos, los únicos que práctiamente conocíamos, no teníamos con qué comparar. Gracias a la tecnología y la venda que algunos nos hemos quitado, conocimos otras cosas y otros "muñequitos" y ahora poder decir categóricamente sin temor alguno a equivocarme que pese al posible "carácter educativo" y con muy pocas excepciones, los muñequitos rusos eran un desastre visual para los niños, como lo fueron las películas rusas para los adultos.

Danyer Castillo Hdez (Cuba) : Hola:Me sorprendio mucho encontrar este artículo y celebro que alguien defendiera a los muñes rusos que tanto critican los humoristas de nuestro pais, yo creci viendolos y cuando veo los DIBUJOS ANIMADOS de ahora (sobre todos los foraneos)siempre digo que aunque tienen excelente factura les falta contenido educativo porque contienen en si mismos muchas formas deviolencia...a los realizadores de este artículo GRACIAS

Elizabeth Gamboa Lanz (Cuba) : considero que los muñequitos rusos son uno de los mejores entretenimientos para todo niño, muchos tuve laposibilidad de verlos, otros no pero me encantaban, sobre todo los de bolek y lolek, con sus ocurrencias. sinceramente eran geniales, deberian retransmitirlos alguna vez.

Esmeralda Abreu Gonzalez (España) : Soy de la generación de los cuarenta y pia, me encantaba salir de la escuela de mi semi internado de Ciudad Escolar Libertad y ver los muñequitos de las seis,y ver Bolek y Lolek (polacos)Ferdinando el payaso (R.D.A)familia broslin, la cigueña traia niños RDA , el tio Estiopa. y deja que te coja, me dan tristeza, les recuerdo con muchísimo cariño. los he descubierto en you tube son a color aún podemos disfrutar y recordar, saludos a toda una generación

Héctor   (Cuab) : Saludos; En ocasiones recuerdo cuando fui niño, ya tengo 37 años y, mi esposas y yo hablamos con mis niñas de los muñe que vimos cuando éramos pequeños y ellas en varias ocasiones nos preguntan ¿cómo eran?, ¿Si eran más divertidos que los de la actualidad? Deberían retransmitirlos para que ellos también conozcan historias y aventuras como los de: Bolek y Loley, Deja que yo te coja (El Conejo y el Lobo), Masinka, La pastora y el deshollinador, Padrito el policía, Ladrones de colores, La flor de los siete colores, El antílope dorado y muchos otros

Sandra Acuña Permuy (Cuba ) : Este artículo me ha sacado las lágrimas y me he reido a la vez al ver la cara del lobo de DEJA QUE TE COJA. Este fin de semana pude ver en la TV a Lolek y Bolek y que alegría tan grande, enseguida llamé a mi hija de cinco años para que los viera y le gustó mucho y le expliqué algunas cosas que estos animados me enseñaron , porque desgraciadamente la mayoría de los animados de estos momentos carecen de enseñanza y por el contrario están llenos de violencia y valores negativos, es increíbe que para que mi hija pueda ver un muñequito tenga yo la necesidad de verlo antes de ella para saber si es apto para niños, esto parece ilógico pero es así , gracias a la TV por poner a Dora la Exploradora a Diego que tienen tremenda enseñanza , pero por qué no ponen también muñequitos rusos, creo que sería maravilloso que nuestros niños disfruten de sus enseñanzas , se formen con sus valores , crezcan en un ambiente sano acorde a su edad , los que no los quieran ver que no los vean , en la TV existen en estos momentos seis canales y nadie obliga a nadie a verlos .Si así fuera ,usted puede cambiar el canal .Estoy segura que a nuestros niños les gustará y eso es lo que importa .Hagamos la prueba

Salvador Ochoa Morales (Cuba) : Hola Tengo 26 años y recuerdo con mucho agrado los muñequitos rusos, cada vez que ponen esos muñe recuerdo de mi niñez.

Yovannys Escalante Lores (Cuba) : Tengo 32 años y recuerdo con mucho agrado y nostalgia estos animados, no creo que fuera tal castigo como dice Mayelín Caldozo Tapanes hay que reconocer que ningún país comenzó su TV con lo ultimo en tecnología como hoy día, era totalmente imposible que con los recursos de aquella época lograran hacer algo como Avatar, simple mente un gran reconocimiento para aquellos que trataron de alegrar la vida de los niños de esa época.

iliana. airado lopez (cuba) : hola recuerdo los mune ruso con amor, me traen grandes recuerdos. fuera bueno los pasaran de nuevo. todos me gustannn

Frank Gonzalez (Cuba) : HOla a todos los cibernautas de la red. Aqui llega otro fanàtico de esos muñequitos que en nuestra època de niños nos seduejron con su encanto y gracia, brillantes y dulcura. Creo que aunque en la actualidad ya no disfrutaremos de ese placer inolvidable, al menosnos queda grabado en la memoria aquellas imàgenes inolvidables de ellos. Pienso que se pueden rescatar y que al menos, le dieran el placer al pùblico cubano de volver a rememorar aquella linda etapa, y asì, nos complacieran a todo. Disculpen las tildes, el teclado estaba configurado en otro idioma y me resultaba un poco difìcil cambiarlo, pero bueno, estàn presentes, de todas formas. Si algun dìa pudieran aunque sea por un corto tiempo enviarlos de nuevo a la vida y ponerlos en nuestros modernos televisores, volveriamos a sentir esa bella sensaciòn de felicidad y agradecimiento. BUeno, se despide de ustedes un fiel admirador de los muñequitos rusos KONIEC

Zenia (Cuba) : Con emoción he leído este artículo. Adoro volver a mi infancia. Maité Luis, existen copias de estos muñequitos, no te imaginas la nostalgia que me trajo volver a verlos, ojalá puedas disfrutarlos también.

Yovani Aguilar Llanes (Cuba(EspaÑa)) : Me ha dado mucha alegria olver a ver los muñe rusos.nostalgia algunos sabran de que hablo,decian mis abuelos nadie sabe lo que tiene hasta que no lo pierdes saludo.

yailin rendon (cuba) : yo los extranos mucho, creo que son muy sanos para los ninos , seria bueno que los pusieran

julio diaz gonzales (cubano ( italia)) : tantos recuerdos de los munes ,el 218 ,mi abuela me ponia delante a las 6 y asi creci ,me los sabia a memoria ,mucha nostalgia al final una infancia feliz

Leo   (Cuba) : Creo que disfruté de eso dibujos animados como 10 años pues soy del 85 y de veras que dieron bastantes muñequitos rusos, coincido en lo de la enseñanza que no legaron pero también se dieron mucho debido a un vínculo con la URSS no debemos olvidar eso pues si nos ponemos a pensar, cuanots dibujos animados de otros países no se pudieron poner en esa época, porque nadie de los que han comentado en esta lista se puede olvidar de las Legendaria Aventuras de Mazinger Z, los 40 Capitulos de Voltus-V, Grandizer, Getter Robot, por citar algunos, como por ejemplo citando a Voltus-V recuerdo que solo se ponía en la TV como película partes de algunos capitulos de Voltus-V lo mismo sucedía con Mazinger-Z del cual disfrutabámos en el Cinecito del Boulevar de San Rafael igual que Voltus-V un poquito de cada capitulo y la editaban como filme, serán dibujos mangas de ciencia ficción pero también dejabana enseñanza como la importancia de la familia, la amistad por encima de todo y la responsabilidad. Y todos eso dibujos animados se pueden comparar con los rusos porque todos nos llevanban a una enseñanza sana a pesar de que tuvieran que salvar al mundo. Deberían de poner nuevamente un poco de todo de aquellos dibujos animados. Actualmente se está imponiendo mucho el manga que aunque muchos de los qu están los comprenda o no tienen mucha enseñanza, deberíamos darle un chance y llevarlo las pantallas caseras y verán cuanta enseñanza podrían adquirir sus hijos, sus nietos y los futuros niños pues hay que ver cuan sana es la enseñanza que nos dejan en cada película o episodio. Salu2 todos.

Del Cerro (Cuba): Estos muñequitos para mí significan toda mi infancia, y me daría mucha alegría encontrar un lugar donde los vendieran, ya que me traen los mejores recuerdos de mi vida: "mi infancia", que con todo lo que digan, cuando uno es niño, no sabe de políticas ni de nada. La verdad, yo los disfrutaba muchísimo y se lo contaré a mis nietos como lo hice con mi hija, y digan lo que digan, enseñaron mucho, ya que los temas eran de aprendizaje, como el del pajarito que le limpiaba los dientes al cocodrilo, eso te enseñaba a lavarte los dientes, y el del antílope dorado, a no ser ambicioso, y así muchos más, en cambio, los de ahora aquí enseñan a los niños a decir ESTÚPIDO, A DECIR MALAS PALABRAS Y A FALTARLE EL RESPETO A LOS DEMÁS, HASTA A SUS PROPIOS PADRES. En fin, no tiene nada que ver con la política, simplemente con lo que uno se crió y que lo extraña, porque no lo tenemos.

Osvaldo P. (CUBA): ME RECUERDA MI INFANCIA, Y VERDADERAMENTE SON BUENOS, SOBRE TODO RECUERDO A TÍO ESTIOPA, EL DESHOLLINADOR, Y ASÍ TODOS TENÍAN UNA ENSEÑANZA PARA LOS NIÑOS, Y SERÍA BUENO QUE LOS REPITIERAN DE NUEVO.

Serguei (Cuba): Aunque algunos digan lo contrario, los muñes rusos son lo mejor que hubo en nuestra época, era religioso sentarse frente a la TV a ver los muñes, ojalá la nueva generación pudiera haber crecido aprendiendo los valores que con estos se aprendían, y no con la violencia que enseñan algunos de los muñes actuales, el que diga lo contrario, es ciego de pensamiento.

Generación rusa (Cuba): Lester, gracias por recordar aquellas tardes. Eran la 6:00 p.m. y ciertamente todos nos sentábamos frente al televisor para disfrutar de los muñes. Eran tiempos de inocencia y de ejercicio a la inteligencia, diría. Ojalá los niños de hoy puedan disfrutar de los animados de Europa del este, al menos aquellos alimentaban nuestra espiritualidad, formaban valores éticos y estéticos.

Ine (CUBA-ESPAÑA): Qué tiempos aquellos, yo tengo 36 años y la verdad es que me encantaban los dibujos animados rusos, pasé mucho rato frente a la TV en blanco y negro riéndome mucho, hoy en día veo en You Tube alguno de ellos, era una de las mejores cosas que han exportado los rusos a Cuba.

Luis Ángel Rosales Suárez (Cuba): Me gustaron mucho los muñequitos chinos.

Eliodanis Almarales López (Cuba): Yo opino que los muñequitos rusos son muy buenos para los niños.

Maylene (Cuba): Hola, creo que eso es cierto, uno cuando niña se aburría de verlos, pero en realidad, cuando los vuelves a ver, recuerdas tanto la infancia que no quisieras ver nada más, a mí por lo menos me gustaban mucho, es más, creo sin lugar a equivocarme, que hoy en día cualquier persona que haya crecido viendo muñes rusos, gustaría de ver cualquiera de ellos, aunque sea uno de los más aburridos, seguro van a recordar momentos de su infancia que ya casi ni recuerdan, al menos a mí me gustaría mucho volver a recordar esos momentos.

Aneris y Abdel (Cuba): Me dejaron sin palabras y con mucha risa y un dulce sabor a niñez en mi boca, esto me trae tantos recuerdos felices de mi infancia, mi familia, en fin, maravilloso que vuelvan a la pantalla de vez en cuando, así como programas como Arcoiris Musical, que se han perdido de la pantalla chica, gracias por la alegría, urraaaaaaaaaaaaa.

Yo (Cuba): Es cierto que hoy hay muchos muñequitos con lindos colores e historias fabulosas, pero a los que nos gusta la TV y los muñequitos, crecimos y soñamos de alguna manera con los muñequitos de entonces, que cuando éramos más pequeños eran los de Mickey Mouse, las dos urracas, Betty But y otros que en su mayoría no eran traducidos y luego los muñequitos rusos, donde unos eran mejores que otros, pero en su mayoría estaban basados en la literatura rusa, todos encerraban una enseñanza, mi hija tiene 13 años y le gustan mucho los muñequitos y está deseosa por ver el muñequito aquel de Machenka y el oso, donde decía: Cuidadito oso, desde aquí arriba Machenka te mira. Creo que se deberían rescatar estos muñequitos, o por lo menos las historias que se contaban.

Bertolino Robles Pérez (Cuba): Creo que todo tiempo pasado fue mejor, pero no podemos olvidar que para muchos, los muñes bolos eran un clavo difícil de digerir, con todo y premios internacionales y (algunos) buena factura desde la distancia.

Dannis Díaz Díaz (Cuba): A mí me gustaron mucho los muñequitos rusos y espero que en algún momento los vuelvan a retransmitir, ya que hace rato no los ponen por TV. Saludos, Dannis.

CARLOS VARGAS (VENEZUELA): TAMBIÉN LOS HE VISTO Y TIENEN UN BUEN LIBRETO, QUE ES LO MÁS IMPORTANTE, AUNQUE PARA MÍ WALT DISNEY NO TIENE COMPETENCIA.

Saylis Herrera Domínguez (Cienfuegos, Cuba): Es fabuloso ver los muñes rusos, pues me recuerdan mi infancia.

Enrique Reyes Mejías (Cuba): EN VERDAD SON LO MÁXIMO, Y ES UNA LÁSTIMA QUE YA NO LOS PONGAN, PUES SON DE LO MÁS INSTRUCTIVOS. BUENO, ESPERO QUE LOS PONGAN MÁS A MENUDO.

ET (45 años) (Cuba): Me fue muy agradable leer el artículo, que me hizo recordar. Nadie habla de que antes de los muñequitos "rusos", los que éramos niños teníamos alrededor de 10 o 15 minutos de muñequitos norteamericanos sin doblar al español (super ratón, las urracas, el pájaro carpintero, porqui, Lulú, el gato Félix, Betty Boo, el ganso tonto), que también se repetían hasta la eternidad y que no se entendían, pues eran en inglés, entre ellos había uno de un espantapájaros y un cuervo que sí era una verdadera tortura. Fueron los muñequitos "rusos" los primeros que oímos en nuestro idioma. Dentro de ellos existían de todas las calidades, por favor, no ser absolutos. Un error fue sustituir unos por otros y no combinarlos. Con los muñequitos rusos solo alternaban los sábados el oso Yogui (Hunckelberry Jau), que también se repitió hasta el cansancio y era muy gustado. La primera vez que vi televisión en colores fue en la exposición soviética en el Capitolio y fueron los muñequitos de "Libre, deja que te coja ..." ¡Cómo nos gustaba a los niños en el cine que se acabara el noticiero ICAIC (con perdón de Santiago Álvarez) para disfrutar de BOLEK y LOLEK antes de la película, muchas veces soviética también! Considero muy bueno el artículo, al hablar de algo que ya es parte nuestra y que no existe razón para negarlo. Pienso que, a pesar de su tecnología antigua, existen exponentes válidos de estos muñequitos que pudieran ser reprogramados, ayudarían a balancear la oferta infantil, lograrían crear puentes entre generaciones y nos darían a muchos una gran satisfacción, al vernos reflejados en el disfrute de nuestros hijos.

Johann Rodríguez Pal (Cuba): Desde muy niño, en el reparto Alamar, Habana del Este, Cuba, no me perdía la tanda de muñequitos rusos a las seis de la tarde. Fantástico.

Dannis Díaz Díaz (Cuba): Tengo 24 años y vivo en San José de las Lajas, ¿los muñequitos rusos?, nunca los olvidaré, recuerdo que cada vez me sentaba a ver el televisor y los veía; por lo menos a a mí me gustaban mucho, lo que quisiera es que los pongan a cada rato, hace mucho que no los veo y ya casi ni me acuerdo de ellos.


Hannibal Lecter (Cuba): Tengo 23 años y es verdad que los muñequitos rusos marcaron un hito en la televisión en Cuba, en un tiempo en que solo se transmitían producciones de Cuba, Rusia y otros países del campo socialista. ¿Se acuerdan del cartero Fogón, de Lolek y Bolek?, al igual que otras producciones que marcaron nuestra infancia.

YU HI OH (China): Los muñes rusos eran estelares, uno los criticaba, pero ahora que no están, se añoran...

Alberto Vila Sánchez (Cuba-México): Hola a todos, en realidad como se dice, recordar es volver a vivir y sí, en efecto estos muñes rusos me catapultan a mi niñez, cuando cada tarde me sentaba frente a la tele de mi casa a ver estas caricaturas rusas que me gustaban mucho y me hacían reír a carcajadas... Gracias por recordar este patrimonio de dibujos animados rusos, que tanta alegría y satisfacciones nos dio a todos los niños cubanos en nuestra infancia, excelente artículo. Gracias, Alberto.

GRETTELL MARTÍ ACOSTA (CUBA- ahora vivo en REPÚBLICA DOMINICANA): Bueno, leí detenidamente cada comentario y muy pocos opinan mal, para mí fue como volver al pasado, me encantaban todos los muñequitos rusos. Actualmente trabajo en una compañía rusa y cada vez que ellos dicen urraaaaaaaaaaa, yo me acuerdo de los muñequitos rusos. Saludos a todos los CUBANOS.

Elbis Cruz Vega (Cuba): Soy estudiante de la Universidad de las Ciencias Informáticas y aunque solo tengo 19 años, este tema me trajo muy buenos recuerdos de mi infancia. Cómo olvidarse de esos muñes, me parece que fue ayer cuando a las 6 dejaba todo lo que estaba haciendo y me ponía a ver en la tele esos entretenidos muñes, por eso me alegro mucho de que pongan temas como este, que nos recuerden lo que pasamos y lo que hacíamos en nuestra infancia, la cual es para mí la etapa más bella de la vida, y quisiera que aunque sea pusieran de vez en cuando algunos de estos por la tele, para que los niños de hoy en día vieran cómo eran los muñes de antes, con los cuales sus padres se entretenían.

Justa T. Leonard (CUBA): Tengo 40 años y me encantaría sentarme con mucho placer a disfrutar de los muñequitos rusos, los recuerdo con mucha nostalgia, porque de verdad que a mí me encantaban.

Mayelín Tejeda Oliva (Cuba): Crecí con estos muñes, y son mucho mejores que los que hacen ahora. Las enseñanzas que dan son mejores, sanos, humanitarios.

Humberto (Cuba): Ha sido genial ese homenaje a los muñequitos rusos de Lester. Qué diferencia con los de hoy en día, que solo enseñan violencias y una serie de tramas casi inentendibles. Qué bellos aquellos tiempos donde esos muñequitos rusos enseñaban lo que era la amistad y la lealtad. Solo pedimos que se vuelvan a repetir... no es que sean los únicos, pero que sí estén al mismo nivel de los demás y que se repitan una vez más en la televisión nacional.

Rafael Bolaños Ochoa (EE.UU.): Son realmente hermosos, y me encantaría saber cómo puedo obtener copias de estos clásicos. Gracias por este homenaje.

Eloy F. García (Cuba): FELICIDADES, LESTER, POR EL COMENTARIO, MUY BUENO. Creo, en mi opinión, que en esa etapa de niñez que hoy recordamos con nostalgia, porque pasó, y es el sentimiento que nos mueve, no recuerdo haber visto a nadie decir que eran buenos, ni que le gustaban, de hecho, hoy todo el que tiene mi edad o más o menos aún los critica, lo único bueno era la falta de violencia, que sí tienen cargados los dibujos animados de hoy en día, ni hablar de los japoneses, pero no creo que eso ayude en nada a la educación del país, que hoy para todos está pésima, la educacion es lo que más falta en todos, y de los valores ni hablar. No hay que unir cosas, pero sí creo que sería bueno enseñarle a nuestros hijos las torturas que teníamos en esa época, y a algunos no nos quedaba otra alternativa que empujárnoslos, no había más nada que ver, seamos francos...

EROS BARROSO (CUBA): TENGO 29 AÑOS Y LE DOY GRACIAS A LESTER POR COMENTAR ACERCA DE ALGO QUE, EN PARTE, MARCÓ LA VIDA DE AQUELLOS QUE HOY EN DÍA DESEAMOS SENTARNOS FRENTE AL TELEVISOR A LAS 6 PARA VER ALGO MÁGICO Y ENTRETENIDO.

ANIA ORTEGA (CUBA): Según el dicho "los genios coinciden"... lo digo por la casualidad, no porque me considere genio o, mejor, "genia" o, para que suene más cómodo en buen español, genial. Y es que llevo hace algún tiempo pensando en la necesidad de escribir algo sobre este mismo tema, incluso publicarlo en el medio donde trabajo. Así que te agradezco me hayas antecedido, así me recuerdas algunos títulos que ya había olvidado. Pues como sabes, en la infancia cada cual escogía el nombre que le parecía, según se identificaba con el muñequito del que se tratase. Es real, trae nostalgia, pero es bueno, remueve recuerdos y no creo que desagraden, al contrario. Tal vez nos parezcan demasiado nobles para estos tiempos, vertiginosos y violentos, y creo que una buena dosis de la calidad humana de nuestra generación se la debemos, en gran parte, a aquella época en que los valores eran importantes y se alimentaban desde todas partes, en las escuelas e incluso en la TV; aunque no sé si consciente o inconscientemente en la TV, o porque no había otra cosa que poner, o porque el tipo de producciones de la época era totalmente diferente. Debe haber de todo un poco. Lo cierto es que ahora somos diferentes y es casi increíble como cambia la teoría del "antes". En nuestro tiempo, referirse a antes era hablar del tiempo de nuestros abuelos... ahora decir antes... vaya usted a saber cuántas implicaciones y referencias tiene. Ya la diferencia generacional es cada vez con menos tiempo de distancia y el "antes" oscila casi entre la universidad y la secundaria. De padres a hijos, de recién graduados a 10 años de experiencia porfesional. Del ayer al hoy. Del hoy al mañana. Gracias por recordar los tiempos en que decir "amor" no sonaba raro.

Skeletor (Cuba): Tengo 20 y soy estudiante de la Universidad de Ciencias Informáticas. Aunque no sea tan viejo como la mayoría de las personas que coinciden en estos comentarios acerca de las series de animados rusos, en mi opinión me agradaron mucho, ya que soy de la clase de personas que aunque sean un poco mayor, la infancia es algo que no se olvida. Y qué mejor parte de la infancia que el disfrute de la serie «Me las pagarás» o «Bolek y Lolek», entre tantos que se visualizaron. Creo que se deberían volver a mostrar por la televisión para así, de conjunto con los niños de ahora, poder recordar esa época en la cual salíamos de la escuela por las tardes y estábamos sentados frente al televisor esperando el gustado espacio de los dibujos animados.

Héctor Eduardo Achang García (Cuba): Estos muñequitos nos entretenían mucho. Hay uno, el de Lolek y Bolek, que mi hermano y yo le decíamos los muñequitos de "July y Eddy", esos éramos nosotros, el grande era July, mi hermano, y Eddy el más pequeño, jajajajaja, esto nos trae gratos recuerdos.

Edelso Pérez Fleita (Cuba): Magnífico artículo, Lester, si no ha sido publicado por la prensa escrita (en papel), sería muy bueno que lo hicieran; varias generaciones de cubanos, la mayoría de los cuales no tiene la oportunidad de acceder a internet, se alegrarían muchísimo. Como a muchos, esos muñequitos marcaron mi infancia, y no solo los dibujos animados, ¿quién no recuerda los seriales juveniles e infantiles como Electrónico, Tres Contingentes Alegres o Arabella? La historia de los dos gemelos, uno humano y otro robot, me fascinaba, la vi con la misma alegría todas las veces que la repitieron, y ni hablar de Arabella, aquella en la que con mover alrededor del dedo un anillo mágico, se cumplía cualquier deseo. La vida avanza y son inútiles las comparaciones, pero de alguna manera aquellos materiales nos formaron, a veces sin que nos diéramos cuenta. Me sumo a los que piden que se cree un espacio para retransmitirlos. Enhorabuena, Lester.

Yami (Cuba): Caballero, seamos consecuentes con nosotros mismos, los que ya rondamos los 3.., sabemos que aunque luego de la caída del campo socialista se han usado mucho como motivo de burlas, en nuestra niñez esos muñequitos rusos eran lo máximo, quizá porque era lo único que conocíamos o por vaya usted a saber qué razones, pero nos volvíamos locos porque llegara la hora de los «muñes». Yo, en lo particular, los recuerdo con mucha ternura, ¿mis preferidos?, jajaja, El Tío Estiopa, Deja que te Coja, El Antílope Dorado, etc.... ¿Cuál no soportaba? El de fantito (el que iba a regar la espina) ufffffffffffff, me daba hasta miedo, jajaja... Pero aún así les cuento que mi proyector está como el primer día y de vez en cuando lo conecto y le pongo a mi niña algunos de los rollitos que aún me quedan por ahí.

Juan (Cuba): Por qué no se rescatan esos muñes y se vuelven a pasar por la TV, que buena falta hace. En la actualidad la mayoría de los animados están cargados de violencia y golpes. Se ha perdido mucho, no solo en los muñes, sino también en el espacio Aventuras y otros dedicados a los niños, siento que se hayan perdido, es tan triste.

Yamira Alfonso (Cuba): Qué decir de esos dibujos animados, son recordar una infancia con inocencia; hoy en día San Andrea y otros hacen que los niños quieran actuar y pensar como adultos, yo le cuento a mi hija sobre ellos y no llega a comprender que todo tiempo en la vida es necesario, quisiera que volvieran para que estas generaciones los conozcan y repitan como nosotros: ¡Oh, liebre, deja que te coja...!

Karina Muñoz (Estados Unidos): Tengo 24 años y recuerdo los muñequitos rusos, me gustaban mucho, hasta más, cuando mi padrastro regresó de la URSS, me trajo un proyector con muchas cintas de muñequitos rusos. Sí aprendí mucho, el problema es que, como no había más nada que ver en la tele, pues se volvía un poco duro repetirlos tanto.

José Artyles Fuentes Rodríguez (Cuba): A mí personalmente no me traen buenos recuerdos, pues junto al mal recordado payaso Ferdinando, eran lo más horrible que transmitía la televisión. Sí recuerdo con agrado las aventuras y otros materiales para pequeños y jóvenes de factura nacional, pero esos muñes rusos siempre van a estar muy alejados de nuestra manera de ser e idiosincrasia. Si tuviera que decidir, nunca trataría de traumatizar a mi hija haciéndola ver en la TV dichos muñes.

Paublo Hernández Cortés (Cuba): TENGO 23 AÑOS Y RECUERDO LOS MUÑEQUITOS RUSOS CON MUCHA NOSTALGIA, YA QUE HACE MUCHOS AÑOS QUE NO LOS PONEN POR LA TV. MARCARON PARTE DE MI VIDA, YA QUE YO ME REMONTABA EN EL PAPEL DE BOLEK Y ME HACÍA PASAR POR ÉL...

ESTHER ALONSO GÓMEZ (CUBA): Felicito a Lester por su comentario, me devolvió en unos segundos esa infancia que no debemos perder. Eran muñequitos con una carga de inocencia y frescura que hoy en día le falta a los de ahora. Esas 6 de la tarde eran sagradas en las casas para todos aquellos que pasamos de los 40; ojalá algún día mis hijos puedan verlos, no solo los muñequitos aquellos, sino también la cantidad de películas para niños que se hacían y el payaso Ferdinando, que tanto nos acompañaba cada tarde.

María de Lourdes (Cuba): Tengo 50 años y me hizo sonreír con nostalgia el comentario, aunque pienso que su mayor defecto era que los repetían en muy corto tiempo. Hace poco me sorprendió mi hijo de 20 años trayendo algunos de ellos a la computadora y observándolos como piezas de museos. Me pareció muy bueno el artículo, y si ha despertado polémica, ¡pues mucho mejor, Lester!

Asia Ortiz (Cuba): Tengo 30 años. Los muñes rusos, POR DIOS, QUIÉN NO LOS RECUERDA: los muñequitos de nieve, el deshollinador, pelotica traviesa, la flor de 7 colores, ufff... a esa niña la matara, por acabar con los deseos. Pero nada, los de mi edad saben que estos muñes de palo, siempre te daban un mensaje de enseñanza, aunque la enseñanza era para que no lo olvides, porque te repetían los mismos muñes todos los días. Eran feos, en muchos casos trauma, pero todos los vimos, porque fuimos niños, porque no había otra cosa. Repítanlos, para los que hoy son adultos, para recordar. Y para los que no les gustaron, nada, caballero, cambien el canal, y encontrarán los muñes de hoy, los de Pixar y Disney. Pero si se hace un espacio en la TV de muñes rusos, estoy segura de que los que los critican y los aman, LOS VAN A VERRRR PORQUE LOS MUÑEQUITOS RUSOS SON Y SERÁN COMO NUESTRA NIÑEZ, QUE NO VOLVERÁ.

Raysa (Cuba): Sin hablar de ideologías... de eso no se trata. Los había buenísimos y otros, no tanto, todos con el contratiempo de ser nuestra única opción, es verdad, pero siempre con una buena enseñanza. Pienso que hoy, cambiar cualquier muñequito ruso por Barbie, o peor, por Yu-Gi-Oh, es como cambiar un lindo cachorrito por un tamagotchi, o un amigo de verdad para jugar pelota, por un nintendo. ¡Que vivan esos lindos recuerdos!

Yo (Cuba): Me encantaban los muñes rusos. Tengo 32 años y sí los recuerdo a diario, soy fan de ellos y sus enseñanzas. No son sofisticados, pero los valores no cambian, siguen siendo los mismos de cuando yo era niña y eso le quiero enseñar a mis hijos, eso que yo aprendí de los muñes rusos. Repito, soy fan de ellos, tanto así que los tengo todos grabados.

Carlos Pérez (Cuba): Tengo 27 años y me parece que la etapa rusa ya pasó y hay que seguir adelante, la URSS se desintegró y los rusos siguieron adelante y no hablan de forma masiva de las nostalgias del pasado, como nosotros los cubanos, que estamos detenidos en el tiempo después de más de 20 años que se acabó el socialismo ruso. Los muñequitos rusos no eran tan malos, pero tampoco tan buenos; lo que tenemos que hacer es producir nuestros propios muñequitos con igual o más calidad que los muñequitos rusos de los años 70, 80 o 90; al igual que las películas rusas, que eran de pura guerra y largas, 3 y 4 horas, que terminaban las personas martirizadas después de ver tantas AK 47 y botas rusas por todas partes, y como había tanta censura en la televisión cubana, pues no había otra cosa que ver. Pero Dios sabe lo que hace y ya toda esa etapa rusa se acabó y el pueblo de Cuba puede estar seguro de que la URSS no volverá a nacer más nunca. Gracias.

Raúl (Cuba): Si todos extrañamos tanto esa parte de nuestra niñez, entonces por qué no nos complacen con algunos de ellos, al menos una vez por semana, o en programas «Contra el Olvido» para poder volver a vivir. Creo que el esfuerzo a realizar para recuperarlos es mínimo. Nos hemos ido al otro extremo, ahora desterramos este tipo de muñes y aceptamos otro, de pésima calidad moral, que enseñan a nuestros niños a invocar demonios y bichos que no existen.

Robert García (Brasil): Tengo 24 años y la verdad que me encantaban los mueñquitos rusos, eran lindos. He visto otros comentarios y casi todos piensan así, lástima que no los pongan mucho, es una pena. Deberían integrarlo a TVC para que los más jóvenes conozcan estos maravillosos personajes que tanto nos alegraron en las tardes.

Víctor Martínez Santos (Cuba): Tengo 38 años y creo que, desde el punto de la enseñanza, estos muñes fueron brillantes en la transmisión de valores, a pesar de que algunos no eran de buena factura. Me alegro de ser de la generación que, como dicen algunos, bombardearon con muñes rusos; ahora puedo comparar. Los de hoy en día son buenos en su producción, pero todo el mundo es lindo y tiene dinero; el que no, termina con dinero al final. La tecnología no le permite al malo cambiar, solo la muerte le llega al final, los rusos se podían arrepentir. Creo que los personajes negativos de Disney y Pixar hubieran querido cambiar para una historia rusa y así no perder la vida. Saludos a todos.

Lola Flores Flores (Cuba): Lamentablemente, «occidente» siempre asocia la palabra ruso, rusa, con caos, comunismo, atraso, y de lo que se trata es de desvirtuar a un sistema mucho más justo que el capitalismo salvaje. Los muñequitos eran, o bien soviéticos, o del campo socialista, y gracias a ellos aquellas generaciones de cubanos hoy en día son menos violentas, mucho más cultas, y a los que un día marcharon a occidente con ese recuerdo, a lo mejor les han servido para hacer frente a la violencia de los llamados muñequitos procedentes del sistema capitalista. Gracias, muñequitos soviéticos.

Kenny Rivera Dellundé (Cuba): Cuánto me divertí con esos muñequitos, ansiaba mucho que llegaran las 6:00 p.m.; claro, lo que había en mi casa era un KRIM 218. Es la etapa más linda que tengo de mi niñez.

Juan Carlos del Pino (Cuba): Hola a todos, tengo 28 años y me acuerdo de los munequitos rusos como uno de los castigos que me ponía mi mamá, mira que estaban pesaos... Por favor, no le pongan estos muñequitos a los niños de hoy, que hay muchos animados lindos llenos de fantasías y encanto. No repitan los mismos errores, que nuestros niños se merecen un mayor respeto, sigan poniendo a «Dora, la exploradora» y «Diego» para que nuestros hijos aprendan inglés, pónganle «Bob Esponja», estamos en el siglo 21, por favor, y dedíquenle más tiempo a los niños cubanos, que son inocentes y ellos no entienden de la complejidad de la ideología.

Mireya Fuentes Elías (Cuba): Tuve la posibilidad de disfrutar los muñequitos rusos, no solo aquí, sino también en la antigua URSS, y de verdad que me gustaban mucho; hay uno que es muy bueno y nadie lo ha mencionado y que de vez en cuando lo han repetido, me refiero a "Los tres de leche cuajada": es un muñequito muy sano y educador y quiero decir que no solo los muñequitos son buenos, sino también los libros de cuentos. Ojalá que en la próxima Feria del Libro, que estará dedicada a Rusia, aparezcan estos libros tan educativos y bonitos para que nuestros nietos los puedan disfrutar. Chaoooooo.

Yohanka Alfonso Aportela (CUBA): Mis agradeciemientos a LESTER por tan maravilloso artículo, me hizo recordar mi niñez, que fue hermosa, todos disfrutamos de esos MUÑEQUITOS RUSOS, llenos de amor y mucha inocencia, me hubiera gustado que mis hijos los hubieran disfrutado, no estoy en contra de la tecnología, pero esa época fue maravillosa para los que estamos ya en los 30 o 40. MUCHAS GRACIAS.

Roger Rojas (USA): Tengo 36 años y difruté de lo lindo aquellos muñequitos, y si pudiera los volvería a ver, aquí en YouTube hay algunos, es que me traen tantos recuerdos buenos de mi niñez, cuando todos los niños tenían los mismos juguetes, cuando nos vestíamos de la misma tienda, y los juegos preferidos eran los de al aire libre, no existían ni el nintendo ni los juegos de computadora, éramos niños muy sanos y difrutamos la niñez de lo lindo, eso me recuerda, esos muñes, esa etapa, si Dios quiere voy a ser papá muy pronto y cuánto quisiera que mi hijo viviera mi niñez.

Pável Jiménez (Cuba): Concuerdo plenamente con lo planteado en este artículo, crecí viendo los muñequitos rusos y del campo socialista en general, así como series y películas infantiles, y había algunos que no me gustaban, como las aventuras de Aladar que me daban mucho miedo, pero era fiel televidente de todo lo que se transmitía a diario, desde el payaso Ferdinando, el dragón Chuchú, el electrónico o los cubanísimos yoyos, o las aventuras de Jotavich, y aún recuerdo la excelente banda sonora de muchos, donde aprendí a escuchar a Smetana, Jachaturian, Tchaikovsky, y qué decir del famoso circo ruso que transmitían los fines de semana en las mañanas. Aunque comparados con las producciones actuales, los muñes o series no tengan la calidad en la realización por las razones obvias de la época en que fueron realizados, deben transmitirse, creo que ayudarán más a la formación de nuestros niños que las edulcoradas barbies o los dragones y guerreros japoneses que, a diario, inundan nuestra pequeña pantalla. Los valores de los hombres del mañana dependen de lo que les transmitamos a los niños de hoy.

Josefa Soler (Cuba): Realmente nos preguntamos por qué de una forma tan repentina dejamos de ver muchos muñes rusos o de los países del campo socialista. La calidad de algunos de ellos era y sigue siendo incuestionable en los momentos actuales donde tenemos muchos avances tecnológicos, que no han podido opacar el contenido y las enseñanzas que nos brindaban esos divertidos personajes; pedimos, si es posible, que los mismos se repitan, para que nuestros niños puedan apreciar esas pequeñas cosas que estuvieron siempre formando parte de nuestra maravillosa infancia y que constribuyeron de una forma u otra a la formación de muchos valores humanos, como el sentido de la amistad, el amor y la solidaridad.

Daniel Hernández (USA): Qué manera de alegrarme, cuando leí y vi los comentarios de muchos, me hicieron recordar cuando me sentaba con mis hermanos a verlos todos los días y a veces algún amigo del barrio, qué recuerdos, las películas de Disney son buenas, pero las caricaturas solo saben darse golpes, y díganme que no.

Leo (Cuba-Italia): Qué nostalgia de los muñequitos rusos, yo tengo 30 años y me recuerdo cómo no me movía de la tele cuando transmitían los muñe. Verdaderamente los de ahora no enseñan nada, es toda violencia.

Alberto Blanco Cala (Cuba): Aunque solo tengo 19 años, recuerdo cómo, cuando era más pequeño, transmitía frecuentemente la TV estos animados. Creo que, luego de verlos, ya no puedes borrarte de la mente al lobo y al conejo, a Bolek y Lolek y todos los demás que se puede decir que forman parte de nuestra identidad. Me gustaría que se transmitieran con más frecuencia.

Henry Pérez Martínez (Cuba): Cada cual tiene su criterio, yo lo respeto; pero los que crecimos como Lester con estos muñequitos, es como la música de la década prodigiosa, que nunca se olvida. Gracias, Lester.

Raysel Sánchez (Cuba): Me encantaban los muñes rusos.

Amparo Ballester (Cuba): Mis felicitaciones, Lester, por tu artículo. Casualmente conversábamos hace unos días acerca de la violencia que propagan los muñequitos actuales. Concuerdo con los que proponen que los reparen y los vuelvan a poner en la pantalla chica. Mis hijos tienen treinta y pico de años, y todavía los recuerdan con nostalgia. Tan instructivos como los de «Lolek y Bolek, viajando por el mundo», y ocurrentes como «Deja que yo te coja», tiernos como el del antílope dorado. Sin olvidar la música clásica que tenían muchos, preciosas. Pienso publicarlo en mi blog VerbiClara. Saludos.

MORAIMA MENDOZA HERNÁNDEZ (CUBA): HOLA, TENGO 53 AÑOS Y MIS NIÑAS DIFRUTARON MUCHO ESOS MUÑEQUITOS, Y YO LOS VEÍA JUNTO CON ELLAS. LA MENOR DECÍA QUE LOS MUÑEQUITOS LOLEK Y BOLEK ERAN SUS NOVIOS, JAJAJA... PERO LE GUSTABAN MUCHO EL ANTÍLOPE DORADO Y LA PRINCESA RANA. POR FAVOR, VUELVAN A REPETIRLOS PARA RECORDAR, QUE ES VOLVER A VIVIR. GRACIAS.

Jorge Rubio Vega (Cuba, pero ahora vivo en Texas, USA): Saludos a todos. En verdad que cada gusto responde a intereses personales, así como desde el punto de vista que se vean las cosas. Por ejemplo, un chiste cubano tiene que ser bien picante. Los demás, no sé cómo los analicen, pero es asi. A veces algún tipo de censura nos trae cosas que no son de nuestro agrado, pero responden a intereses de gobiernos o países, así como a extremistas políticos que, para quedar bien con los gobiernos y sobresalir por sobre los demás, nos meten cosas que te martirizan, en vez de entretenernos. Por ejemplo, una película del cine Potemkin en aquella época era lo que teníamos, solo tenías una opción: o la ves, o la ves. No digo con esto que Eisenstein, el productor soviético, cierto, a veces hacía buenos films, pero la censura se la hacía papilla y le decían: corta aquí, o no pongas esto, etc. Bueno, no me interpreten mal. Gracias.

Michel Bermúdez Maynou (Cuba): Hola, tengo 30 años y recuerdo que era como una religión sentarse a ver los MUÑE, como muchos le llamaban. Tengo 2 niños y el mayor ya cumple 3 añitos. Estoy seguro le gustaría ver esos divertidos como «Liebre, me las pagarás», «Bolek y Lolek», entre otros muchos. Sé que las cintas son viejas y pueden estar dañadas, pero, por favor, hagamos lo posible por satisfacer las peticiones de muchos como yo.

Dany Laurencio Guilarte (Cuba): Creo que es parte ya de nuestra cultura animada, son los antecesores, por llamarlos de alguna manera, de los muñes que tenemos ahora. No porque sean ya un poco viejos, debemos olvidarlos.

YUNIERI DOMÍNGUEZ RABÍ (CUBA): Hola, tengo 26 años de edad, recuerdo mucho a estos divertidos animados: Los muñequitos Rusos. Creo que la TV cubana no se debe olvidar de ponerlos, ya que eran muy divertidos, tales como Lolek y Bolek, ME LAS PAGARÁS, entre otros que no se pueden dejar de mencionar. Espero verlos otra vez en la TV cubana.

Yuni (Cuba): A mi esposo le gustan mucho estos muñequitos, fíjense si es así, que tiene grabadas todas las canciones de los muñequitos rusos, me gustaría que los pusieran más seguido en la televisión para poder recordar los viejos tiempos.

Julio Vidal (España): Me ha gustado mucho el artículo, lo leo y es como si lo hubiese escrito yo mismo. Pues, yo también me sentaba delante de ese mismo Krim, justo a la misma hora hace ya... más de 30 años. Julio.

Maykel (Cuba): Me sumo a los elogios... creo haber disfrutado mucho de todos estos animados.

GRETHEL (USA): Yo tengo 19 años y he visto muchos de estos muñequitos y no me parecen una tortura, la verdad es que son muy viejos y que no se parecen a los de pixar que son mis preferidos, pero bueno, refiriéndome a algunos criterios, creo que de no gustarle una cosa, no hay por qué llamarlos tortura, al fin son muñes y las torturas no tienen nada que ver con estos, por feos y malos que estén, esa es mi opinión, creo que cultura es conocer de todo un poco, incluyéndose las culturas de otros países, y no veo mal que algunos padres les quieran enseñar a su hijos los muñes que veían en sus tiempos, por lo menos a mí me hace feliz conocer cosas de mi mamá y de su época.

Jorge Quintana Cejas (Cuba): Muy buen trabajo, desempolvar recuerdos de vez en cuando no es malo... del pasado aprendemos y siempre va a ser parte de nuestro presente. Era un ritual para los de mi generación (39 años) sentarse a ver estos muñes y las aventuras. No es mala idea de vez en cuando, si la calidad lo permite, poner algunos. Al que no le guste, simplemente que cambie de canal. Saludos y ¡¡¡deja que te coja!!!

Sadiuska La Rosa Torres (Cuba): Me encantan los muñequitos rusos, además, le recuerdan la infancia a mi mamá y me gustaría que los dieran más a menudo.

Armando Consuegra Fernández (Cuba): Los famosos muñequitos rusos nos troncharon por un plumazo la fantasía de los muñequitos de Disney, ya que el fantasma de la ideología del hombre nuevo se tenía que imponer y desterrar de nuestros televisores la calidad indiscutible de esos animados, los cuales todavía con más de cincuenta años me emocionan al verlos. Realmente no tengo nostalgia por verlos, ya que me recuerdan una etapa de mi vida de represión y falta de libertad de expresión, de imposición de una cultura y un lenguaje con los que no teníamos nada que ver.

Susel Álvarez (Cuba): TENGO 26 AÑOS Y TODOS AQUÍ EN LA OFICINA NOS RECORDAMOS DE LOS MUÑES RUSOS, YA QUE FORMAN PARTE DE LA INFANCIA DE CASI TODOS LOS CUBANOS.

Alejandro Ortega Álvarez (Cuba): Creo que con este artículo se ha recordado una etapa muy linda de la infancia cubana y que a muchos nos ha traído recuerdos lindos; gracias por este artículo.

Darnel Linares (Cuba): Hola a todos, qué bueno que le hacen homenaje a estos muñequitos. Cuando las cosas se ponen viejas y fuera de moda, esto es algo buenísimo para la autoestima de los muñes. Pero, por favor, no los repitan, que no queremos que nuestros niños se nos traumaticen como nosotros... jajajajaja...

Aroy Medinilla Iriarte (Cuba): SIN DUDAS, ES MEJOR VER MUÑES RUSOS QUE ANIMADOS COMO LOS POWER RANGERS CARGADOS DE VIOLENCIA Y CON ENSEÑANZAS TAN BANALES QUE DAN RISA... CREEMOS VALORES EN LAS NUEVAS GENERACIONES Y NO JUSTIFIQUEMOS LAS MALAS CONDUCTAS CON LA TENDENCIA DE LA MODA ACTUAL... OJALÁ RESCATEMOS ESTOS MUÑES... SALUDOS.

André Montero Pupo (Cuba): HOLA, TENGO 20 AÑOS Y RECUERDO CON MUCHO AGRADO LA ÉPOCA DE LOS "MUÑEQUITOS RUSOS", CREO QUE DEBERÍAN RETRANSMITIRLOS ALGUNA VEZ.

Pilar Lamas (Cuba): Gracias, Lester, por traerme de vuelta momentos de mi infancia, ojalá algún día se puedan recuperar todos esos muñequitos, toda una generación lo agradecerá.

Lolo Feliz (Cuba): Son los muñe de mi niñez, hoy quisiera que mi niña (17 meses) disfrutara de estos muñequitos que tan feliz me hicieron en mi infancia. Ojalá los repitieran más a menudo en nuestra televisión, me hace mucho bien verlos. Saludos y gracias, Anita.

Lourdes Massino Castro (Estados Unidos): Creo que a todos aquellos que rondamos los 40, cómo nos ha encantado esto, apartando todo lo ideológico, a mí me encantaban, no me los perdía por nada, era la herramienta clave que utilizaba mi madre para que me portara bien; si no, no había muñequitos. A lo mejor no eran como los de ahora, pero todos, cada uno de ellos, tenía un lindo mensaje, por lo menos se mantenía cierta inocencia que con los años y el desarrollo, se ha perdido. Bien por ustedes.

Indiana Imli (Cuba): Aunque en mi niñez ya no se ponían tantos muñequitos rusos, aún recuerdo algunos como LOLEK Y BOLEK y los de CONEJO-LOBO (ME LAS PAGARÁS)... eran muy bonitos y divertidos, y pienso que los deberían retransmitir.

DADYI (CUBA-ESPAÑA): La verdad es que el que diga que no disfrutó en su época los muñequitos rusos, es porque quizás no tuvo el placer de una infancia feliz; sé que de tanto repetirlos, llegaban a ser algo cansinos, pero la verdad es que al ver el paso de los años, ya los que contamos con más de treinta y no hemos vuelto a tener el placer de disfrutar de estos clásicos, sí los echamos mucho de menos, eso sin contar la diferencia abismal que existe entre los dibujos animados de hoy y los que en nuestros tiempos disfrutamos, llenos de inocencia y una paz increíble; sí, quizás algo faltos de tecnología, pero eso lo da el tiempo y no hace la calidad precisamente. Yo no vivo en mi tierra como muchos otros, y la verdad que si supiese de un sitio donde los pudiese comprar, con gusto lo haría. Olé por todos aquellos que, como yo, guardan en su interior esos agradables momentos que nos dieron los MUÑEQUITOS RUSOS.

Mailín Venegas (Cuba): Me gustó mucho el comentario de Lester, creo que muchas personas de esa época recordarán con añoranza esos muñe, a mí me gustaban todos, creo debían ponerlos con más frecuencia.

Daniel David Lorenzo Bautista (Cuba): Según mi mamá, eran muy bonitos. Hace falta que los repitan, para verlos.

Pedro Lino Naranjo Mena (Cuba): En verdad es bueno que se acuerden de los muñes rusos, las 6 de la tarde era una hora sagrada para cada niño en Cuba en esa época, estoy seguro que si los vuelven a retransmitir, la generaciòn que creció con esos muñes hará un retroceso mental agradable a la niñez.

HabanaDC (Cuba): Es lo peor que he visto en mi vida, esos cartoons deberían ser quemados y que jamás los niños vuelvan a ver esas basuras. Pongan a los Simpson, y otros más, y esas señoras que quieren copiar para ponérselos a sus hijos, eso sería como un castigo psicológico, hacer eso demuestra que no quieres a tu hijo, con hacerle ver esa basura, que solo «los bolos» son capaces de hacer ver esos cartoons a sus hijos. HabanaDC.
 
Julio César Cabeza (Cuba): Saludos a todos, qué pena que aún no se transmitan esos muñes, serían de gran enseñanza a la nueva generación. Me gustaría poder tenerlos para que mis hijos observaran la vida animada que yo viví en esa época, llena de enseñanzas y moralejas a través de las historias animadas, qué lástima que no los pueda conseguir hoy en día para mostrárselos. Gracias a todos.

Blanca Ocaña Zamora (CUBA): Excelente artículo, yo los recuerdo con mucha nostalgia. Ojalá existiera un espacio donde se pudieran exhibir estos animados para que mis sobrinas lo puedan ver.

DENIS DÍAZ DELGADO (CUBA): ME GUSTA QUE SE ACUERDEN DE LOS MUÑES RUSOS. ES UNA LÁSTIMA QUE NO LOS PONGAN; POR EJEMPLO, EL DESHOLLINADOR, BAKULY Y PLEJACHY, O PELOTICA TRAVIESA, O LOS MÚSICOS DE BREMEN; AUNQUE ME PARECE QUE DE ESTE ÚLTIMO HAY OTRA VERSIÓN. QUISIERA QUE LOS REPITIERAN PORQUE LA VERDAD ES QUE TRAEN RECUERDOS DE LA INFANCIA. POR MENCIONAR OTRO: MICROVICH; EN FIN, SON TANTOS, QUE NO NOS ALCANZA EL TIEMPO PARA MENCIONARLOS.

Brenda (Cuba): Bello comentario y merecido homenaje, yo tengo 25 años y aunque en mi infancia ya comenzaban a verse menos los muñe rusos, sí los recuerdo todos; en la beca imitaba al niño del pueblo Leche Cortaaada y su cartero Fogón, jajaja... y junto a mis compañeros disfrutábamos al volver a ver alguno, tuve y estoy segura de que muchos como yo también, mis animalitos con nombres como Petunia. Es una lástima que la TV no los ponga ya, pues como Elpidio Valdés, somos muchos los que correríamos a verlos en el Panda para descubrir sus colores por primera vez; me vienen a la mente los que me hicieron llorar, reír y pensar, los que de verdad quedaron, no como hoy, que pudieran contarse con los dedos cuáles son los que quedaran grabados en el corazón de mis hijos, y si lograran dejar alguna enseñanza valiosa para ellos.

Elizabet Martínez (Cuba): Me gustaría que transmitieran estos muñequitos como los que están rfeflejados aquí, «La pastora y el deshollinador» son preciosos, «Bolek y Lolek», el lobo, hay unos muñequitos que son de la cigüeña que trae muchos niños y cuando caen las personas los recogen, esos son lindísimos, «El antílope dorado» y muchos más, me encantan, los niños disfrutarían mucho de ellos. Ojalá estén en los archivos del ICRT y los incluyan en la programación. Besos.

Elizabet Martínez (Cuba): ¿Cómo puedo tener copia de esos muñequitos para mi niña y para mí? Saludos, Eli.

Mercy (Cuba): Cada uno, por supuesto, tiene sobre cada cosa su propia opinión, que respeto. El trabajo me parece maravilloso, realmente despierta la nostalgia, pero sobre todo, nos acerca en la memoria a esa infancia feliz, sin sobresaltos, que acompañaban los muñequitos rusos, aunque a veces nos escapábamos de la sillita frente al TV porque ya lo habíamos visto o este no me gustara. Elogio el homenaje. Se lo merece.

Luis Enrique Borrero Lagué (España): Quiero decir que estos muñequitos están de puta madre, joder, ¿es que no saben inventar otra cosa?

JUAN CARLOS ARRASTíA SARRíA (CUBA): Estos muñequitos son el reflejo fiel de la infancia de todos los que tenemos entre 40-50 años. Fue nuestra única opción de conocer los dibujos animados de nuestra época. Esto me trae mucha nostalgia y me hace recordar muchas cosas buenas de mi infancia.

Anisley Leiva Ruiz (Cuba): Hola, somos fan de los muñes rusos, esperamos verlos pronto en la televisión para que la nueva generación tenga el placer de disfrutar de ellos. Saludos, las niñas de Higiene.

Yasniel Castillo López (Cuba): Hola a todas las personas que visiten esta página, pues de verdad les digo que a mí, como a muchos más, me encanta saber que aún se recuerden esos fantásticos animados. En realidad unos eran pesados, otros muy bonitos, pero creo que a quién no se le conmueve el alma al escuchar hablar de los muñquitos rusos, incluso en grupos de amigos a veces nos ponemos a hacer chistes y recordar toda aquella tanda de muñequitos rusos que tanto vimos, los que tengan mi edad quizás vimos menos que otros, pero mi niñez siempre viene acompañada de esos animados. Y creo que no debemos criticar esas cosas, pues es mucha la nostalgia que sentimos al verlos nuevamente y recordar los niños que fuimos. Saludos y un ¡HURRAAA! por los muñequitos rusos.

Olvis Jiménez de Castro (Cuba): Me alegra mucho que se hayan acordado de los muñequitos rusos.

Joniel Prieto Suárez (Cuba): Solo les quiero hacer una pregunta: ¿Por qué no los retransmiten de vez en cuando? Son cómicos, como por ejemplo, Lolek y Bolek, Liebre, deja que te coja, etc.

Rafael Casquero (Cuba): Es risible leer algunos comentarios escritos. De verdad que ver esos muñequitos era una tortura de carácter psicológico, y los repetían tanto que la mayoría se mofaba de ellos. Eran más aceptados los hechos en Cuba, con nuestro humor, nuestra historia e idiosincrasia, pues aquellos del campo socialista reflejaban culturas ajenas a nuestros gustos y valores. Eran tan absurdos en su mayoría, que los consideraré por siempre el peor castigo que sufrí en mi infancia.

YISELL MOREJÓN MONTES DE OCA (CUBA): Lester, la verdad es que leer tu comentario me trajo recuerdos muy lindos de mi infancia. No es menos cierto que se repetían los famosos "muñequitos rusos" una y otra vez (de hecho ya yo sabía cuál se iba a poner después que terminaba de ver alguno), pero lo que sí vale la pena señalar es que marcaron fuertemente una etapa en las vidas de los que ahora tenemos casi 30 años. Coincido con Ernesto B, los muñes rusos me provocan nostalgia, no digo que los repitan por la TV con la misma frecuencia que antes, pero creo que podrían, de vez en cuando, salpicar con sutileza algún espacio y transmitir alguno, al menos para los que ya no somos tan niños, pero que aún nos gusta recordar.

José Ernesto Vizcaíno Pérez (Cuba): Tengo dos hijos, y muchas noches nos acostamos en la cama y les narro los muñequitos de mi época, Fantito, El chivo Uraska, El antílope dorado, La pastorcita y el deshollinador, Plumita de oro y otros, y ellos quedan fascinados por las historias que allí se cuentan. Por qué no se rescatan esos muñes y se vuelven a pasar por la TV, que buena falta hace. En la actualidad, la mayoría de los animados están cargados de violencia y golpes. Se ha perdido mucho, no solo en los muñes, sino también en el espacio Aventuras y otros dedicados a los niños. Para Mayelín Collazo, siento que haya tenido una infancia tan triste, y son preferibles aquellos muñequitos que te contaban una historia de principio a fin a estos que se reparten golpes y trastazos de principio a fin.

Ernesto B (Cuba): DE VERDAD QUE ME HA DADO TREMENDA NOSTALGIA, Y NO SOLO A MÍ, TODOS MIS CONTEMPORÁNEOS QUE TRABAJAN CONMIGO RECUERDAN CON GRAN CARIÑO LOS "MUÑE". A VECES EN CUALQUIER LUGAR QUE NOS REUNIMOS UN GRUPO DE AMIGOS, SALEN A RELUCIR POR CUALQUIER RAZÓN LOS MUÑEQUITOS RUSOS, Y AHÍ MISMO NOS PONEMOS A RECORDAR Y A VIVIR OTRA VEZ NUESTRA NIÑEZ QUE, POR CIERTO, CREO QUE ERA MÁS INGENUA, DIVERTIDA Y MÁS SANA QUE LA DE AHORA, A PESAR DE QUE NO TENÍAMOS JUEGOS ELECTRÓNICOS, LAS BARBIES Y TODOS ESOS DIBUJOS ANIMADOS TECNOLÓGICOS. INCLUSO LES CUENTO A MIS SOBRINOS Y SE QUEDAN MARAVILLADOS CON MIS HISTORIAS DE LOS MUÑE. SI ALGUIEN LOS HA PODIDO COPIAR A FORMATO DIGITAL, QUE LO ANUNCIE, QUE SEGURO MUCHOS LOS QUERRÁN, Y ME PONEN A MÍ DE # 1 EN LA LISTA.

Juana (Cuba): PARA MAYELÍN CALDOSO: No es bueno generalizar. Como todo en esta vida, había muñes buenos y otros no tanto.

Roberto Pérez Rodríguez (Cuba): Esos muñes eran lo máximo y espero que algún día los repitan; digo, si el polvo que tienen las cintas deja que se vean.

Mayelín Caldozo Tapanes (Cuba): Discrepo COMPLETAMENTE con lo planteado por Yanay Domínguez Vargas... yo tengo 28 años, y les puedo asegurar que esa época se recuerda... pero de la peor manera posible... es el típico castigo que en la actualidad se les pone a los niños, e incluso hasta los adolescentes y adultos que inconscientemente quieren ver la televisión. Si alguien como esta compañerita quiere ver esas atrocidades SOVIÉTICAS, que tome su iniciativa y las grabe solo para su consumo personal, y que sea bien tarde en la noche. No queremos compartir más esos fenómenos del cine infantil, los cuales deberían borrarse de todos los archivos cinematográficos del ICRT. Esa es, sin duda alguna, mi opinión y la de muchos aquí y allá.

Leandro Jústiz Casales (Cuba/médico misión en Venezuela): Muy buen trabajo, yo era uno de los que no se perdía esa hora de muñequitos y, aunque los repitieran, ahí estaba yo delante del Krim 218.

Evelyn Mercedes Cruz Díaz (Cuba): Me encantó tu comentario. Ojalá existiera un espacio donde se pudieran exhibir estos animados para que las nuevas generaciones pudieran verlos y ¿por qué no?, también comparar porque, como dijiste, existe una nostalgia por la felicidad vivida.

Yudith López (Cuba): Algunos eran bonitos, otros no... Me gustaba «Deja que te coja» y también el del antílope, pero los repetían mucho, casi me los sabía de memoria.

Liz (Cuba): Hermoso comentario, felicidades. Yo también los recuerdo con mucha nostalgia...

Maité Luis (Cuba): Excelente artículo, Lester, felicidades por traernos de vuelta tantos recuerdos de una época difícil, pero también feliz. Siempre fui fan de Bolek y Lolek y ahora me da gusto verlos a veces, ya sin color, junto a mis hijos. ¿No existe ninguna posibilidad de repararlos como por ejemplo, se hizo con Casablanca? Un feliz 2010 para usted y que continúe escribiendo tan bien.

YANAY DOMÍNGUEZ VARGAS (CUBA): HOLA, TENGO 27 AÑOS Y RECUERDO CON MUCHO AGRADO LA ÉPOCA DE LOS "MUÑEQUITOS RUSOS", INCLUSO HE CONSEGUIDO MUCHOS DE ELLOS Y LOS MIRO A CADA RATO CON MUCHA NOSTALGIA, CREO QUE DEBERÍAN RETRANSMITIRLOS ALGUNA VEZ.

 
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