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La literatura rusa en el tiempo: La antiguedad
Por Daniel Sené
La literatura rusa tiene como génesis el relato oral, esta es una característica que comparte con algunas de las historias literarias de otras latitudes. No fue hasta la introducción del cristianismo en el año 989 que logró contar con un sistema alfabético que le permitió aunar y expresar sus narraciones en forma escrita.
Los misioneros bizantinos Cirilo y Metodio tomaron grafías de los alfabetos griego, latino y hebreo, con las cuales conformaron, junto con otras de su creación, el alfabeto cirílico.
Se supone que el alfabeto glagolítico fue también obra de Cirilo y Metodio, pero se utilizó escasamente como medio escrito y es el cirílico el que ha trascendido hasta nuestros días.
La literatura oral contaba con la labor de los skomoroji, que eran bardos ambulantes que viajaban desde el Imperio Bizantino, u otros países eslavos, y traían sus cantos, llamados vylinas, mediante los que narraban sus historias.
Estas vylinas o bylinas narraban hazañas en las que se hablaba de héroes, bogatyri, que defendieron a Rusia de tribus nómadas y criaturas monstruosas y fantásticas. Entre ellos se destacan los nombres de Iliá Muromets, Dobrinya Nikítich, y Aliosha Popovich (el hijo del clérigo).
Dentro de la tradición oral rusa se encuentran también los cuentos tradicionales que empezaron a ser recogidos por escrito en el siglo XIX por Alexandr Afanásiev, el que es considerado el mayor folclorista ruso de su época. Estos trabajos de compilación alcanzaron a llenar ocho volúmenes.
La literatura antigua rusa se compone de unas pocas obras maestras escritas en el antiguo idioma ruso.
En el siglo XI las tribus de eslavos orientales formaban parte de la Rus de Kiev en la que se hablaba una lengua única conformada por elementos de los distintos dialectos territoriales.
No fue hasta el siglo XIII, con la división del gran estado, que se empezaron a desarrollar el ruso, el bielorruso y el ucraniano de forma independiente. A ello se debe que la literatura en este período sea común para estas naciones.
En la Edad Media rusa, no existieron las órdenes militares ni las universidades hasta el siglo XVIII, en el que Mijaíl Lomonósov funda la que hasta la actualidad lleva su nombre. Los monasterios constituyeron los únicos centros de estudio; sin embargo, en la Rusia antigua hubo muchas personas alfabetizadas.
Prueba de ello son los numerosos documentos de Novgorod que se conservaron en cortezas de abedul (siglos XI-XII).
El primer libro que se conoce en ruso es el manuscrito en cera Códice de Novgorod, también conocido como Salterio de Novgorod, en el que se encuentran los salmos 75 y 76 y data del año 1030, aproximadamente.
El ruso antiguo es comprensible en la actualidad y se conservan algunos ejemplares de los manuscritos de esas fechas. Su número reducido se debe a las perdidas y destrucciones ocurridas en distintos períodos de guerras.
Generalmente anónimas, las obras de este período glorificaban la belleza y el poder ruso, denunciaban la autocracia de los príncipes y exaltaban los valores morales.
Continuará... |